Vestidos de novia en Bogotá hechos para tu cuerpo, no ajustados a él
Cuando compras un vestido de novia ya hecho, el trabajo consiste en adaptarte a él: acortarlo, subirlo, estrecharlo, ajustar un largo que nunca fue el tuyo. Con un vestido a medida el orden se invierte. Primero se decide la silueta; después se escoge la tela que mejor la sostiene.
Puedes llegar con una referencia exacta (un vestido de diseñador, el de tu mamá, una foto de Pinterest) o con una idea a medias. Con la foto, recreamos el vestido a tu medida. Con la idea a medias, te proponemos un diseño a partir de lo que nos cuentas.
Vestidos de novia sencillos, de encaje o de corte princesa
Casi todas las novias llegan con una de estas tres ideas, y cada una le pide algo distinto a la costura.
- SencilloCrepé o satín, líneas limpias y un escote que hace todo el trabajo. Es el estilo que menos perdona: sin encaje ni volumen que disimulen, cada costura se ve. Por eso el corte importa más que nunca.
- Con encajeEl encaje va sobre tul o sobre un forro, y la diferencia se nota en los bordes y en cómo cae el aplique sobre la espalda. Conviene ver la tela de cerca antes de decidir: en foto todos se parecen.
- Corte princesaFalda amplia, enaguas o varias capas de tul. Es el más fotogénico y el más pesado. Si vas a bailar, pregunta cuánto pesa la falda antes de enamorarte de ella.
Cómo elegir la tela de tu vestido de novia en Bogotá
El clima de Bogotá favorece las telas con cuerpo. Por la noche la temperatura puede bajar de los 10 °C, y un crepé o un satín grueso se sienten mejor que una gasa suelta. Si la ceremonia es en una iglesia grande y fría, piensa también en mangas o en algo con qué abrigarte.
Al elegir la tela contigo miramos tres cosas: cómo cae, cuánto pesa y qué hace con la luz de las fotos. Un blanco puro, un marfil y un champaña se ven distintos sobre el mismo diseño, y es mejor decidirlo con la tela en la mano que frente a una pantalla.
Si ya recorriste las tiendas del Restrepo o de Chapinero y ningún vestido terminó de convencerte, no lo tomes como un fracaso: ya sabes lo que no quieres. Mándanos esas fotos. Nos sirven tanto como las de los vestidos que sí te gustaron.
Si tu matrimonio es fuera de Bogotá
Muchas parejas de la ciudad se casan en Anapoima, Girardot o en una finca de la Sabana. En tierra caliente, con 30 °C o más al mediodía, una falda de cinco capas de tul se vuelve un castigo. Cuéntanos dónde será la ceremonia y a qué hora: cambia la tela, el forro y hasta el escote.
Si prefieres una ceremonia más corta, mira también los vestidos de novia civil.