Cómo coordinar los vestidos para la mamá del novio y la mamá de la novia
Antes de elegir nada, llama a la otra mamá y pregúntale el color y el largo que piensa llevar. No hace falta ponerse de acuerdo en todo, pero sí en lo básico: que no sean del mismo color y que una no vaya larga y la otra corta, porque en la foto del brindis el desajuste se nota.
Una forma sencilla de repartirse es que una elija la gama de azules y grises y la otra la de verdes y tierras. Para ver qué suele llevar la mamá de la novia, mira los vestidos para la mamá de la novia.
Colores de los vestidos para la mamá del novio
No hay una regla escrita, pero sí varias que casi todos respetan: ni blanco, ni marfil, ni beige claro, que son de la novia, y nada que repita el color del cortejo. Dentro de eso, hay tonos que funcionan en casi cualquier matrimonio.
- Azul noche. Sobrio y formal. Va bien en la iglesia y en una recepción de noche.
- Gris perla o plata. Un neutro que no compite con el vino ni con el verde que pueda escoger la otra mamá.
- Verde salvia o terracota. Suaves y naturales, para matrimonios de día o al aire libre.
Largo y mangas de los vestidos para la mamá del novio
El código de vestuario de la invitación decide el largo: la etiqueta rigurosa pide vestido hasta el piso, el cóctel permite el midi y un matrimonio campestre admite una falda larga liviana. En las mangas, una buena opción es la tres cuartos o una chaqueta que se pueda quitar cuando empieza el baile.
Antes de aprobar el diseño, pregúntate cómo se verá sentada: un escote que se corre o una falda que se abre se nota a la tercera hora de fiesta, cuando ya no hay forma de arreglarlo.
Cómo pedir tu vestido de mamá del novio
Cuéntanos la fecha, el lugar, el código de vestuario y lo que hablaste con la otra mamá. Si el matrimonio es de noche en Bogotá o en una finca de la Sabana, piensa también en algo para el frío: una chaqueta o un chal.
Si la invitación pide etiqueta rigurosa, mira también los vestidos de gala.