Comodidad primero, después el encanto
Un vestido bonito que la niña no soporta dura veinte minutos en las fotos. El tul, por ejemplo, es precioso pero raspa; con un forro suave por dentro, la niña casi no lo siente. Un cierre escondido o un lazo atrás se resuelve más rápido que una fila de botones, y la mamá lo agradece cuando hay que ir al baño en plena fiesta.
Pajecitas, niñas de las flores o damitas: el nombre cambia, el vestido no
En unas familias se llaman pajecitas, en otras niñas de las flores o damitas. Sea cual sea el nombre, el vestido cumple el mismo papel: acompañar a la novia sin robarle protagonismo y verse tierno en las fotos. Lo más frecuente es el marfil, el blanco o el mismo tono de las damas de honor.
Cómo combinar los vestidos de pajecitas con el cortejo
La forma más sencilla de conectar a las pajecitas con las damas de honor es repetir un detalle: una faja del color de los vestidos de ellas, una flor en la cintura, un lazo de la misma tela. Así el vestido de la niña conversa con el resto del cortejo sin ser una versión en miniatura. Mira también los vestidos de damas de honor.
Edad y fecha: lo que necesitamos para los vestidos de pajecitas
Los niños crecen, y una niña de cinco años puede ganar unos centímetros en pocos meses. Por eso, al escribirnos, cuéntanos la edad de la niña y la fecha del matrimonio, y lo hablamos desde el diseño.